Se me hacía que era verano, el agua salada escurriéndose entre mis pies, la arena mezclándose con el mar a medida que este se arrimaba a la orilla con cada ola, me decía que me encontraba en un lugar de ensueños, una playa caribeña podría haber sido una descripción exacta del paisaje, pero no era del todo cierto, era aún mejor.
No estaban las grandes palmeras con sus hamacas, sus limbos y sus cocos, y el día no tenía el típico clima tropical debido a las grandes nubes.
Había un árbol en lugar de eso, era de inmensas dimensiones, cuyo follaje proporcionaba una gran sombra y era raro que la playa sea su terreno para echar raíces, pero era una de las cosas que hacía a la zona especial.
Estaba lloviendo, pero detrás de cada nube una mota de luz se filtraba y se asomaba para que en conjunto formen un bello arcoíris de todos colores en el cielo.
Me hallaba sentado, con los brazos cruzados sobre las rodillas flexionadas, tomando una posición cómoda a medida que observaba el hermoso paisaje al resguardo de aquel viejo árbol que me cubría de la lluvia y el sol. Y pude ver como cada gota que se formaba en aquellas hojas encerraba una parte del arcoíris que se desplegaba a lo largo de ese cielo multicolor.
Me descubrí en ese lugar, una zona muy espaciosa como para que yo sea su único habitante, entonces decidí pararme y comenzar a caminar, no emprendí dirección alguna, si no que solamente iba caminando por la orilla del mar, mientras el agua cálida y cristalina me mojaba los pies, y la lluvia incesante me mojaba el resto del cuerpo.
Fue en ese preciso momento que la vi, a lo lejos, borrosa por la lluvia que nos separaba y dispuse de acercarme para ver con quien estaba compartiendo aquel hermoso lugar. Fue así, como a paso lento y medio temeroso fui hacia su encuentro, me acerque hasta llegar a un par de metros de su ubicación.Ella me miraba, y yo no podía apartar mi vista de sus ojos, y fue entonces cuando desperté.
Me di cuenta que era ella mi paraíso, que podía iluminar ese lugar, que yo podía decorarlo como sea en sueños, pero era ella la que lo iba a hacer especial, y sabiendo que era la que siempre había soñado me levante.
Lean Papasidero 10/11/11
Lean Papasidero 10/11/11
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