martes, septiembre 06, 2011

Tu voz

Era una tarde gris, el cielo se oscurecía a medida que el día iba transcurriendo y él solo tirado en su cama la estaba observando en la tv. La muchacha tenía una estupenda voz y solía cantar en algunos shows musicales de la zona, él la escuchaba inmerso en la música y la televisión cada vez que podía.
De lanzado que era nomas, esa tarde de lluvia le escribió una especie de poema, que a pesar de no ser un buen escritor, se expreso bastante bien en lo que quería decir.
No le costó mucho escribirlo debido a que hallaba esas palabras para decirle cada vez que pensaba en ella desde el momento en que la conoció.
El poema decía lo siguiente:

te escucho cantar y te observo
pero no te puedo tocar
quiero sentirte acá, al lado mío,
con tu voz en mis oídos
y tú aliento en mi boca.
de ser yo el que te toca
de ser yo el que te escucha
halagar tu voz con un beso
y robarme tu aliento.
te veo acercar
al fin solo los 2
yendo hacia mi habitación
espero al final del día
oír esa melodía
que aquí escondida
será mía para siempre.
te escucho cantar
en la orilla de mi cama
tu voz es solo mía
al menos por un momento
así me siento mejor
y mi corazón se asemeja a un tambor
eso es lo que genera tu voz
los dos aquí encerrados


Las ansias por querer que ella llegue a leerlo en algún momento, hicieron que el muchacho buscara la manera más apropiada para que lo leyera, no encontró nada apropiado del todo, así que se esforzó al máximo, y lo publicó en el diario local, en su blog, en internet, y todo lo que tenia al alcance.
El poema, donde lo publicara llevaba una pequeña dedicatoria:
“solo por escuchar tu voz”.
El siempre había sido muy reservado, y lamentablemente no se animo a escribir el destinatario, no escribió el nombre de la persona a la que iba dedicado el poema, sin embargo, él pensaba que de alguna manera, en algún momento esa persona llegaría a darse cuenta que era dedicado para ella.
Hasta el momento, solo espera que ella donde sea que este, lo lea y se acuerde de su nombre. Y si en algún momento decidía buscarlo, él le había dejado su teléfono, que a pesar de que le habían llegado muchas llamadas, TODAVIA la de ella no sonó.

Lean Papasidero 23/02/10

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