martes, septiembre 06, 2011

Deja Vú

Se despertó esa mañana, como cualquier otro día, se vistió y se calzo las zapatillas que se había comprado el día anterior, se dirigió al baño y se lavo la cara.
Luego fue a la cocina, y comenzó a prepararse unas tostadas con un jugo de naranja, se sentó en la mesa y desayuno mientras leía el diario.
Afuera era una mañana muy linda, con el sol alto en el este, y una brisa fresca.
se paro en la esquina de su casa, a esperar el colectivo ya que, desgraciadamente, se le había roto el auto semanas atrás y aún no lo habían reparado.
Ya llegando a la estación de trenes, se subió a uno y encontró un asiento libre unos metros más adelante, empezó a repasar las clases anteriores sin prestar atención a los lloriqueos de un bebe, ni a las peleas de 3 jóvenes que se encontraban en la puerta del tren, nada diferente a los días anteriores que había viajado a la universidad de esta forma.
Se bajo en la parada que le correspondía mientras observaba a una chica morocha que lo estaba observando a medida subía al tren con una leve sonrisa que le iluminaba el rostro aunque apenas la vio el, ella corrió la mirada con los cachetes enrojecidos, y cuando el tren arranco esa muchacha se quedo mirándolo mientras se iba, y el solo observaba al tren marcharse.
Sintió como si la conocía de algún lado y pronto trató de averiguar de donde era que la tenia de vista.
Llegando tarde a la universidad, apenas entro al aula, la profesora solo tuvo que echarle una mirada severa para que el, callado, tome su lugar y empezara a sacar el cuaderno para tomar apuntes, en unos momentos él se encontraba perdido en sus pensamientos y seguía pensando en esa “cara conocida” aunque no pudo develar de donde le era familiar, y en vez de haber estado tomando apuntes solo había logrado garabatear algunos dibujos en la solapa del cuaderno.
Era una clase muy aburrida, pero recién terminado el receso se concentro en escribir lo que debía y se la saco de la cabeza por un rato.
Ya volviendo a casa y habiendo renunciado a saber de donde era la muchacha se dirigió hacia la estación del tren.
Al momento que subió al tren, pudo encontrar un asiento vacío y se dirigió a él, en el asiento de al lado se encontraba una muchacha que no reconoció hasta sentarse al lado, y enseguida descubrió que era la misma morocha que antes había estado pensando en ella, se presentó y luego de una sonrisa de ella siguió una breve charla que lo hizo sentirse como si el perteneciese ahí, como si el ya hubiese vivido eso que estaba pasando, tuvo un pequeño “deja–vú” que sin más lo alentó a besarla ella aún sorprendida le devolvió el beso como si fuese algo común, como si no fuese su primer beso y pudiera ser el último, ese extraño sentimiento de pertenencia que tuvieron en ese momento, fue el desencadenante para que estos chicos hayan acordado ir a un café, se habían pasado un par de estaciones, pero eso no les molesto, se bajaron, tomaron un café y así empezaron a conocerse realmente, resulta que la morocha vivía a unas cuadras de su casa y ya se habían cruzado un par de veces sin cruzar miradas ni palabras y a pesar de que esa había sido su primera conversación, ellos sentían que ya se habían conocido antes.

Lean Papasidero 11/02/10

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