Esta noche, el muchacho estaba sentado frente al televisor dándose cuenta de la soledad en la que se encontraba y decidió salir de su casa a despejar un poco su mente.
Ya se hallaba en la puerta cuando vio la tormenta que se avecinaba pero decidió salir igual, no había hecho ni 3 cuadras cuando el cielo se torno violeta oscuro y los rayos en el cielo le señalaban de vuelta el camino a casa, pero él no tuvo miedo y siguió adelante.
Decidido a estar ahí, cantando bajo la lluvia, mojándose, empapándose la ropa y el pelo, mientras la lluvia se fusionaba con sus lagrimas, el cantando cada vez con más fuerza y los truenos poniéndole ritmo a sus palabras, hacían que el cielo siga llorando, esa era una canción triste, pero mostraba gran atracción y admiración, él estaba solo porque no había encontrado el amor aún y ahí parado, empapado, y temblando de frio, pero sin dejar de cantar, había muchas muchachas mirándolo desde adentro de sus casas con adoración, pero para él las casas se encontraban apagadas, lo único que podía ver, era el negro cielo, los faroles de la calle y el asfalto con la lluvia salpicándolo, y no se había dado cuenta de nada más.
Se encontraba solo, caminando sin rumbo hacia ningún lugar y sin prestar atención a nada, cuando llego a una plaza enorme, llena de pasto y arboles, con algunos banquitos blancos qe la adornaban, pero él decidió acostarse en el pasto mojado en vez de en ellos, se sintió muy cómodo y ahí se quedo dormido, oliendo el aroma del césped húmedo y con el ruido de la lluvia cayendo sobre él.
Ya era de mañana cuando lo despertó una muchacha de ojos claros y el pelo muy largo, advirtiéndole que se había dormido en la plaza y estaba muy mojado, y preguntándole si necesitaba algo mientras le ofrecía una toalla, él no supo que contestar pero enseguida en su cabeza se comenzaba a dar cuenta que la muchacha irradiaba belleza, con una sonrisa enorme y esos ojos que la acompañaban, y que también era muy atenta y dulce en atenderlo.
Ella lo ayudo a levantarse, lo acompaño hasta uno de los banquitos y comenzó la charla preguntándole que había estado haciendo como para terminar dormido en una plaza y todo mojado, y a él, lo primero que se le vino a la cabeza, y se lo dijo, fue “buscándote”.
De repente se despertó con la lluvia pegándole en la cara y embarrado, pero con una sonrisa enorme que no sabía cómo explicar, porque no se acordaba de lo que había soñado, él ahora se hallaba contento y sintió que la soledad ya se iba a terminar, que no iba a estar solo para siempre y así volvió cantando a su casa.
I'm singing in the rain
Just singing in the rain
What a glorious feeling
I'm happy again
I'm laughing at clouds
So dark up above
The sun's in my heart
And I'm ready for love
Let the stormy clouds chase
Everyone from the place
Come on with the rain
I've a smile on my face
I'll walk down the lane
With a happy refrain
Singing, singing in the rain
I'm singing in the rain
Just singing in the rain
What a glorious feeling
I'm happy again
I walk down the lane
With a happy refrain
I'm singing, singing in the rain
singing in the rain
Ya por llegar a su casa, se dio cuenta por vez primera que lo estaban observando unas casas mas adelante con las luces encendidas y cuando vio a la muchacha, que se hallaba en el porche, preocupada reconoció esos ojos, sintió que los conocía y sin dudarlo y ofreciéndole su mejor sonrisa, se acerco tímidamente.
La muchacha lo había observado al salir de su casa, y se había quedado mirando a ver si regresaba y se lo contó mientras le ofrecía una toalla para secarse y un té caliente porque todavía temblaba del frio.
El muchacho muy reconfortado con la charla, ya mucho más seco y sin frio, sintiéndose más cómodo que nunca, empezó a sentir que ya no se encontraba solo.
Lean Papasidero 10/03/2010
Tema: Jamie Cullum "Singing in the rain".
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